El diseño perfectamente curvo se ve acentuado por un perfil ligeramente biselado, que permite que la pieza se deslice fácilmente bajo el puño de una camisa. La esfera, que apenas roza la piel, está adornada con dos agujas ultrafinas y un motivo acolchado que evoca el sello distintivo de Van Cleef & Arpels.
Cuando este último está engastado con diamantes, la blancura de la esfera se ve magnificada por un halo resplandeciente. Una piedra preciosa añade el toque final a la corona de todos los relojes Pierre Arpels, realzando el resplandor de toda la pieza.