El solitario Boucle un diamante central de entre 0,70 y 1,50 quilates. Con su generoso volumen, el engaste de platino evoca la flexibilidad de un lazo en un homenaje a la Alta Costura, un tema muy apreciado por Van Cleef & Arpels. Sus curvas asimétricas están adornadas con diamantes, dispuestos en dos hileras y sostenidas por un delicado engaste de cuentas. Seleccionadas según los criterios más estrictos, las piedras impregnan la creación de un brillo intenso.